Bájale a la velocidad, esto evitará que sufras estrés y fatiga.

Tu velocidad debería ser la apropiada para frenar dentro de ese círculo.  Esa velocidad debería tener en consideración un frenado moderado, no repentino (luego analizaré por qué), y eso significa que si la calle es de lastre o está mojada, y tus llantas están gastadas, eso afectará tu frenado.

Ahora, dentro de ese círculo puede aparecer una sorpresa.  Algunas sorpresas comunes:

En la dirección en que viajas

  • Aparece un animal en el camino (ganado, gente a caballo)
  • Aparece un peatón (detrás de un balón suele venir un niño)
  • Un coche o camión detenido y sin señales que te avisen.
  • Coches en carriles adyacentes que invaden tu carril y pierden el control por falla mecánica o impericia de conductor.
  • Coches que se accidentan frente a tí.

Emociones

Conducir debe ser una tarea donde la cabeza debe permanecer fría el 100% del tiempo.  Ya habrá tiempo para sentir emociones después de que se haya superado la situación.  Eso significa que si eres una persona asustadiza, quizás no sea una buena idea que conduzcas.  De igual manera hay algunas reglas que debe seguirse al estar conduciendo un vehículo.

  • Los problemas no deben subirse al coche.  Si vas a hablar de problemas con alguien, en persona o por teléfono, detén el coche y sal de él.  Cuando entres, debes dejar los problemas colgados afuera, como si se tratara de ropa tendida.  Si tuviste un disgusto, no te subas al coche hasta que estés perfectamente tranquilo.
  • El coche debe ser tu centro de yoga.  Antes de arrancar tu coche, debes estar en estado de paz y serenidad absoluta.  Una meditación corta, o un momento de oración, o cualquier otra técnica que se te ocurra, es de gran ayuda.  Con el tiempo tu cerebro empezará a asociar la sensación de tranquilidad con la tarea de conducir.  Esa es la mejor forma de condicionar tu cerebro para la conducción.  Tu coche debe ser un universo aparte, donde solo existe la paz, y donde los problemas se miran como parte de un universo paralelo ajeno a este.  Está prohibido entrar al universo del coche si alguien trae problemas.
  • El tiempo desaparece dentro del coche.  Si vas tarde a alguna parte, eso es un problema que debiste atender antes de subir al vehículo.  Como los problemas no se suben al coche, el tiempo debe desaparecer al subir al coche.

Las emociones suelen empujar una conducción más agresiva, con frenado repentino y aceleraciones mayores, giros repentinos, la receta perfecta para un accidente.  Sabes que tus emociones están bien cuando:

  • Frenas con suavidad
  • Aceleras con suavidad
  • Mantienes una velocidad relativamente constante
  • Prefieres conducir lento y no rápido
  • Haces giros y cambios de carril suaves y que otros conductores miran como muy predecibles
Vanessa Velez

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