Mantener al día y a la mano el extintor es muy importante para evitar un posible accidente.

Técnicamente hablando un incendio se origina mediante la unión del oxígeno con algún elemento de combustión (telas, plásticos, cauchos o líquidos inflamables) y el calor.

El corto circuito es una de las principales causas de incendio. Si se presenta es posible que las llamas no se propaguen, pues consumen inicialmente los cables. Sin embargo no hay que olvidar que al interior del vehículo, existe una gran cantidad de materiales que pueden resultar inflamables ante el contacto con una fuente de calor.

Ahora bien, si esa fuente de calor es muy elevada es posible que derritan los conductos de gasolina y esto daría origen a un fuego de mayores proporciones, pero es poco probable que el tanque del carro explote, como si lo pueden hacer sus llantas.

Como ya lo habremos comentado en alguna oportunidad, lo mejor para prevenir un incidente de este tipo, es mantener el vehículo en buen estado mecánico mediante una revisión periódica de diversos elementos.

En primer lugar se debe verificar que el estado de los conductos y depósitos de combustible y otros líquidos inflamables(líquido para frenos y/o aceites) no presenten fugas y que los cables y uniones eléctricas, no estén deterioradas. Evite realizar instalaciones eléctricas improvisadas y acuda a un buen electricista.

Otro elemento a revisar es que la batería este debidamente anclada. Recuerde que una mala manipulación de este elemento o un mal estado de los bornes de conexión, son suficientes para que salte alguna chispa provocando así un posible incendio.

Finalmente hay que tener también en cuenta el factor humano. Una colilla de cigarrillo que caiga a la tapicería puede provocar un incidente, así como el trasportar líquidos inflamables, sin las medidas de seguridad pertinentes.

Ojo con el extintor

La norma técnica colombiana (NTC 1446) obliga a los conductores a llevar en el automóvil un extintor tipo ‘BC’ (de 5 o 10 libras), referencia destinada a controlar incendios provocados por líquidos inflamables y derivados del petróleo (gasolina y Acpm).

Sin embargo, de nada sirve tenerlo si el cilindro o mecanismo de acción está dañado o su contenido vencido. A primera vista lo que el conductor debe revisar es que el cilindro esté en buen estado y que la aguja indicadora del manómetro, señale la presión dentro del triángulo verde.

Es importante aclarar que cada año se debe renovar el polvo químico del extintor y esta acción debe hacerse en sitios que tengan los equipos especializados para ese fin y no acudir jamás a las recargas ‘de andén’, al borde de la carretera, donde utilizan material (cal por ejemplo) que no va a sofocar las llamas.

Un buen extintor de 5 o 10 libras cuesta, en promedio, entre 25 mil y 35 mil pesos. Desconfíe de aquellos cuyo costo está por debajo de estos valores, pues seguramente no cumplen con las normas técnicas de fabricación. Lo más recomendable será siempre comprar en almacenes de cadena o en los puntos de fábrica de las marcas reconocidas.

¿Cómo actuar?

La primera medida es mantener la calma, identificar dónde se puede estar produciendo el posible incendio y llamar al 123.

Si detecta humo o tiene la sospecha de que algo se está quemando, lo primero que debe hacer es abrir la tapa del capó y la del baúl, pues sus guayas se derriten fácilmente.

Si el incendio se presenta en el compartimiento del motor, no abra de forma total el capo, descargue el agente extintor que tenga a la mano.

Evite inhalar el humo del incendio ya que es tóxico.

Si el incendio no puede ser controlado, aléjese del área a un sitio seguro.

Si no hay extintor
Según el Cuerpo de Bomberos de Bogotá y el equipo de investigación de incendios, en caso de no tener un extintor, se recomienda para sofocar un incendio arrojar tierra, arena o una bebida carbonatada (gaseosa) sobre la superficie que está en llamas.

Vanessa Velez

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